Como este mensaje está escrito por una persona MUY especial, que soy YO, y no espero ni por poco, que la borregada “normal” comparta MI punto de vista. Es MI opinión extremadamente personal, y tengo todo el derecho de externarla, como mejor me parezca y por lo que me merezco sublime y absoluto respeto.
México no es, como muchos piensan, Cancún, Acapulco y los Cabos, tampoco es, como otros ignorantes piensan, tequila, toritos, cantinas y mariachi, o peor aún, es un error creer que mi país se reduce a tamales, tacos y salsas. No, el país que yo conozco como México dista mucho de todo eso que, en efecto, es parte sólo del folklor territorial, social y gastronómico de la patética nación a la que hago referencia.
México es un país triste, gris, mediocre, retrógrado, corrupto, violento, miserable, y, por añadidura creyentísimo de cuanta Fe se le pone enfrente. Es un territorio que cumple con una única función en el mundo: ser un traspatio sucio y sin futuro.
Las mujeres.
Sumisas, calladas, atenidas al control económico del hombre, llenas de hijos, con sueldos de sirvientas (si acaso tienen uno), con trato de animales o de escopetas cargadas, sujetas a vejaciones morales, pisoteadas en su dignidad. Objeto de todo tipo de abuso por parte del hombre que llegue a preñarlas. La mujer mexicana está diseñada para cristianamente obedecer y callar, o se queda sin la divina providencia del marido infiel, con 3 o 4 hijos, y cuidando a su mamá o a su abuelita, planchando ajeno, o quizás, de prostituta anunciada en los periódicos para llevar el sustento a sus pequeños… o quizás, aún mejor, dobleteando trabajo y apariencias. Esclavas de la jerga y la estufa.
Estrictas religiosas, buscadoras de Fe donde la encuentren (católicos, cristianos, testigos, protestantes, judíos, musulmanes, mormones, luz del mundo, metafísicos, gnósticos, magnéticos, y un muy largo etc….)
Maestras del machismo. Sufridoras del macho.
Los hombres.
Machos, pobres, feos, mediocres, huevones, infieles, de doble moral y sin principios, sufridos padres de familia que contratan a la TV por nana o si sus madres se dejan las contratan a ellas, fervientes hipócritas de la Iglesia y más hipócritas admiradores de la sumisión de la mujer mexicana. Diseñados, ambiental, familiar y académicamente, para ser los proveedores familiares y por supuesto, los amos y dueños absolutos del respeto, admiración, carnes y dignidad de sus mujeres, novias, amantes, putas o esposas.
Su minúscula perspectiva de la vida gira en torno a su gris visión de sí mismo. El macho mexicano es el mejor ejemplo del ego que no tiene de dónde sostenerse. Gordos y asquerosos, en sus ínfulas defienden su empobrecida hombría.
Las mujeres adolescentes.
Las forjadoras de las familias del mañana son: Dark, emo, punk, fresa, y otro largo etc. Las cuevas socio-culturales donde las chicas buscan su “identidad” y de donde salen completamente perdidas y desorientadas para enfrentar la vida real, donde tendrán que ser como las mujeres que mencioné más arriba…. Jóvenes ignorantísimas, están para ser seleccionadas en los chats, por los viejos machos que buscan carne fresca y conocen bien las artes del engaño y la estupidez de la inocencia e ignorancia de las muchachas. Son las forjadoras de las familias del mañana, las que educarán a las próximas generaciones, los pilares que nos dicen desde hoy, quienes serán los profesionistas de mediados del S. XXI.
Los hombres adolescentes.
Extraordinaria astilla del palo que son los hombres de hoy. Son el reflejo de los hombres que mencioné más arriba. Muchachos sin moral y sin principios, regidos por el sexo, por la misoginia y por la desvalorización de la mujer. No importa si estudian en escuela de monjas o en las escuelas públicas. Son sus padres, los machos mediocres, quienes les dictan el camino con su ejemplo, y por supuesto, las sufridas madres quienes les dicen el tipo de hembra que habrán de elegir a entera satisfacción familiar.
¿Pero dónde está el país que todos aseguran que no es lo que acabo de decir?
Su nombre verdadero es fantasía, y vive sólo en la sombría ilusión y ridícula defensa patriótica de los ciudadanos creídos que México vale la pena. No, México no vale absolutamente nada, es un pobre gatito fiestero sujeto a las garras de otro más listo que él, y que mantiene a sus ratones como en un panal de abejas: de sufridos zánganos. Y por consiguiente: México tiene lo que se merece: EL PUEBLO Y EL GOBIERNO y todos, pero todos los subordinados de éste. Porque el jodido no se puede quedar atrás, si el jefe puede, ¿él porqué no?
No era para menos. Una sociedad donde la mujer no tiene voz ni voto, el macho ignorante manda y la juventud está más que hundida y perdida en las redes de la desinformación y la mediocridad, no podía merecerse otra cosa. México tiene en el poder, en todos los niveles y rincones del poder, a un cúmulo de desgraciados a los que Dios ya les mandó a preparar el horno.
Regidos principalmente por dos carpas circenses: PRI, PAN Y PRD, las tres fiestas privadas de la avaricia y el estiércol. Las Grandes Empresas, los que llevan la zanahoria.
Y cuidado con entrar a cualquier de ellas, porque el boleto te cuesta tu moral e integridad completas. Te asqueas y te enfermas, se te pudre la poca inteligencia de la que pudieras presumir. Hay carpas más pequeñas, PT, Convergencia, PVEM, y otras que no recuerdo ni su nombre pero existen; iguales, exactamente iguales unas a otras. Varían el color y las caras, a veces también, el logotipo y el uniforme, pero una vez adentro, es exactamente lo mismo, sin medias tintas. Huelen a estiércol. Desde el burócrata más bajo hasta los niveles más altos, políticos y empresarios.
La dictadura perfecta: El control psicosocial en toda su magnitud.
México es un país donde la juventud debe refugiarse en las drogas, el alcohol, la prostitución, el sexo a temprana edad, las cuevas culturales llamadas subculturas, la música y el arte llamado “oscuro” para que si le quedan neuronas funcionando no caigan en el suicidio cuyos niveles en la infancia ya son alarmantes.
México es un país donde los jóvenes no pueden auto emplearse porque más del 80% de las familias mexicanas viven en pobreza absoluta o intermedia-baja (ya no existe la clase media-alta) Y los programas de apoyo a la microeconomía pretenden hacer de México una nación próspera con microeconomías jicameras de créditos de $2,000 pesos que ya no sirven ni para una despensa mensual y que para obtenerlos es necesario una garantía inmobiliaria, un auto o carecer de capital de trabajo y empeñar toda la maquinaria.
México es un país donde los jóvenes se convierten en padres a los 20 años, sin tener la más mínima idea de cómo manejar un hogar, sin tener preparación profesional para desempeñarse en carreras productivas de las cuáles ya casi no queda ninguna. La demanda de empleo supera un 5 a 1 la oferta laboral.
México es el único país donde a los habitantes se les quita arbitrariamente más del 15% mensual de sus ganancias netas después del Impuesto al Valor Agregado, reduciendo de esta manera sus posibilidades de crecimiento. Y donde se cobra impuestos a diestra y siniestra: Por tener auto, por tener casa, por casarse, por divorciarse, por registrar un hijo, por adoptar un hijo, por casarse con un extranjero, por divorciarse de un extranjero, por sentarse en un autobús, por irse de vacaciones, y un exquisito y largo etc.
México es un país donde los programas de financiamiento viven del impuesto a la nómina del 2% y los salarios son menores a 5 dólares diarios con aumentos del 1.0 al 4.5% anuales compartidos con las prestaciones.
México es un país donde los mandos medios y altos de Gobierno Estatal y Federal ganan entre sueldo líquido y prestaciones más de entre 1.500 dólares y 10,000 dólares mensuales y de verlos te dan ó risa ó vergüenza ó coraje ó lástima.
México es un país donde 8 de cada 10 profesionistas titulados manejan un taxi ó venden por catálogo ó se prostituyen con diputados o gatos de gobierno para sobrevivir.
México es un país donde el periodista cobra en el gobierno, o se queda sin trabajo.
México es un país donde la corrupción tiene cara, vestido y maquillaje de negocio familiar.
México es un país donde se tiene el descaro de poner en tela de juicio si es mejor respetar la vida que la calidad de vida de un ser humano. Según la mayoría prefiere que Dios nos de más condenados al hambre, la soledad y la ignorancia.
México es un país donde entre más ignorante, macho, o dejada se es, más éxito se tiene. Donde entre peor persona se presume de ser, más derechos se obtienen.
México es un país donde la ley es autista, y la justicia prostituta.
Este, es el México que YO conozco.
por eso me avergüenzo de mi nacionalidad
[...] duda de lo que dice este otro post? Porque lo que acabo de decir arriba es como un ¡genial trabajo!, de esos que poco se encuentran. [...]