La Impunidad
Un país donde rige la impunidad es un buen caldo de cultivo para tres elementos dignos del tercermundismo: La pobreza, la enfermedad y la delincuencia. Partiendo de esta tesis, encontramos que un país rico en el caldito es el mío. Mi México asqueroso.
¿Le gustaría un suicidio económico? No tiene más que tener la inmensa suerte de obtener una tarjeta de crédito, o simplemente meter su dinero al banco, el que quiera, porque hay de todo tipo, para todos los gustos, para todas las necesidades. ¿órganos reguladores? Sí, creo que hay uno, se llama CONDUSEF, pero no se preocupe, su suicidio está asegurado, el organismo defensor es tetrapléjico.
¿Cómo funciona un banco en México? De la manera más sencilla. Al ser negocios privados desde 1990, gracias a nuestro entrañable y maldito orejón, algunos cabrones extranjeros dijeron ¡Ah mira qué bien… país impune, pueblo jodido, negocio seguro!, y vaya que les ha salido perfecto, porque en México, si le dan una tajada a los corruptos del poder, el negocio estará bien resguardado. Los extranjeros no son tan brutos, invierten donde los van a cuidar.
Así comienza la historia. Bancos que prestan, financieras que secuestran sueldos, empresas que cobran comisiones sin que nadie les ponga un tope. El ‘Costo Anual Total’ determinado por ellos mismos, y ¿la condusef? ¿la profeco? ¿la ley? ¿la justicia?… Perdidas.
En México, al pedir un crédito por 20,000 pesos, se pueden cobrar como ‘Costo Anual Total’ hasta un 300% del valor inicial del crédito + las cuotas por apertura + las cuentas de sanción por atraso + los intereses devengados + otras cosas que no sé. Este CAT, puede ser desde ‘poquito’ o sea un 22% hasta un 300% como lo dijo hace poco El Universal al publicar la realidad de los créditos bancarios en México (GE Money se atreve a exprimir a sus cuentahabientes a esos niveles) Así, cientos de miles de personas han perdido sus pocos bienes tratando de pagar el dinero que alguna vez los ‘sacó de un apuro’, y siguen adelante porque en México bien dicen: Fe en Dios y que venga lo que sigue. Esa es la mentalidad.
Ni otra revolución va a arreglar una mentalidad así.
Un pueblo sin cultura económica, acostumbrado a ‘sobrevivir’, adaptado al ‘ahí se va’ que sea lo que Dios quiera’ no puede contra este monstruo porque está condenado a sujetarse a territorios financieros sin ley. De entrada el ciudadano mexicano no sabe comprar, ni administrarse, y no lo sabe no por senda ignorancia sino porque en México no se puede regir así: El mexicano vive sobreviviendo, sorteando día a día si comerá o no, si sus hijos tendrán para pañales, para leche… Y por supuesto, para el table dance del viernes con los amigos. Claro, se me olvidaba decir que en México esa es una prioridad de cada hombre de familia, el vicio: El juego, la bebida, las drogas, las viejas, el ‘reven’, todo eso debe ir contemplado en el presupuesto mensual del marido, si no, no es mexicano.
Jodidos pero contentos.
Mientras los bancos hacen alegremente sus cuentas para exprimir a los ciudadanos, la sufrida población trabaja por salarios mínimo, lo más mínimos posible (menos de 5 dólares diarios por 12 horas de trabajo o más) y por supuesto, el gobierno, ciego, sordo y mudo, creemos que con retraso mental también, vive en su pequeña esfera diciendo ‘México está en vías de desarrollo’, y otros, los defensores de lo que queda de país no dan más que patadas de ahogado. En México, derecha e izquierda son lo mismo. Ninguno sirve, ninguno funciona. Lo peor, es que el pueblo tampoco sirve, porque vive empantanado en la desesperación.
A pesar de todo esto, el mexicano es bien alegre. Va feliz al ‘antro’ a chuparse con los amigos la vieja botella y la vieja que baila, y el tarjetazo seguro, con su bien definido concepto de consumo ‘alimentos y bebidas’ para que en casa, la esposa sufridora y madre abnegada no le rompa una cazuela en la cabeza. LOS BANCOS NO MATAN LA ALEGRÍA DEL CIUDADANO, total, si el banco no va a dejar de estafar impunemente a la gente, ¡la gente tampoco va a dejar se revolcarse en su mediocridad! Es el círculo vicioso perfecto.
Como dije: Ciegos, sordos y mudos. ¡Hay que joderse! Porque en este país proponer no sirve de nada, porque nadie escucha, a nadie le importa, para la mayoría (y la mayoría jodida además) el país ‘pudiera estar peor’ ¿PEOR QUE ESTO? Estamos a cinco pasos de ser una caricatura de Haití, dudo que pueda haber algo peor que esto.
El punto es que México es la ridiculez y la impunidad dibujadas en el mapa. Y así se quedará, porque eso le gusta y regocija a su gente. De esto se sienten orgullosos y patriotas.